Todo indicaba que la carrera de aventuras de ayer entre Yerba Buena y Tafí del Valle, organizada por "Eco Atletas", iba a ser una fiesta del deporte extremo. Había dejado de llover después de una semana y los primeros rayos del sol se asomaron durante la mañana. Rodolfo Casen, de Concepción, periodista de LA GACETA, que habitualmente participa de competencias de este tipo, presenció junto a su equipo el momento en el que falleció el atleta Ignacio Studer, en el último paso del río Grande.

"Junto a mis compañeros optamos por largar, a las 9, desde El Siambón, para hacer los 50 kilómetros. La fatalidad nos pondría a prueba una hora y media más tarde. Luego de pasar ocho veces el río y a punto de hacer el último cruce, vimos a una chica que se encontraba mal y pedía ayuda. Un muchacho -Studer- se acercó y cuando la sujetó, perdió el equilibrio y cayó al río, de igual modo que la competidora", relató Casen.

De acuerdo a su testimonio, al ver que Studer había caído boca abajo y no reaccionaba, y la mujer también era arrastrada aguas abajo, sus compañeros Carlos Granger y Adrián Romero corrieron alrededor de 300 metros para asistir al joven. El segundo se arrojó al agua pero no pudo sujetarlo. Mientras eso sucedía, Granger logró atrapar a la muchacha y la rescató. "Fueron cinco minutos tremendos y de extrema tensión", reflexionó Casen.

Studer, finalmente, pudo ser sacado a una de las orillas por otras personas que competían. Entre ellos había profesionales de la medicina que, en vano, le hicieron masajes para sacarlo del estado en el que se encontraba. "Cuando todos nos dimos cuenta que ya no se podía hacer nada, el cuerpo fue tapado e hicimos una oración", recordó.

¿Volver?
Ante la tragedia, la duda de los competidores se centró en qué hacer debido a que para retornar se debía cruzar, otra vez, nueve veces el río. "En tres pasos había piolas y justo en el último, donde ocurrió el accidente, no se habían colocado los elementos de ayuda. Por eso, temimos que nos sucediera algo y decidimos avanzar hacia Tafí del Valle, a donde llegamos unos minutos después de la medianoche", relató el aventurero.

Según Casen, antes de la meta pasaron por puestos de control, en donde consultaron sobre la situación y sobre qué decisiones se habían tomado desde la organización. "Nos dijeron que los equipos de comunicación no funcionaban en forma correcta y recién, cerca de las 19, se nos informó que la competencia se había suspendido. Cuando llegamos a Tafí nos encontramos con familiares de competidores muy asustados por el estado de quienes aún no habían llegado", narró.

Estudiante de Química
La víctima, Ignacio Studer, tenía 27 años y estudiaba Ciencias Químicas en la Universidad Nacional de Córdoba. Aparentemente, el muchacho era de la localidad de Río Grande, en Tierra del Fuego, donde vive su familia, y al elegir su carrera universitaria se mudó a la provincia mediterránea. Studer era un amante de los deportes y ya había participado de reiteradas carreras en otros puntos del país. Incluso en su muro de Facebook había manifestado el entusiasmo que sentía por participar en Tucumán de la "9° edición Yerba Buena-Tafí del Valle". LA GACETA ©